Cajas fuertes

Una caja fuerte domiciliaria es un dispositivo de seguridad diseñado para instalarse en una vivienda y proteger objetos de valor, documentos importantes, joyas o dinero frente a robos, incendios o accesos no autorizados.

Tipos de cajas fuertes domiciliarias

Los más comunes son:
De sobreponer: Se colocan atornilladas a la pared o al suelo. Son más fáciles de instalar, pero más visibles.
Empotrables: Se incrustan dentro de la pared o del suelo, ocultándolas parcialmente y aumentando la seguridad.
Ignífugas: Ofrecen protección extra contra incendios, manteniendo documentos a salvo durante cierto tiempo y temperatura.
De llave, combinación o electrónicas: Pueden abrirse con llave, mediante un código mecánico o digital, o combinando ambos sistemas.

Factores a tener en cuenta al elegir una

Nivel de seguridad: Grosor de la puerta y cuerpo, tipo de cerradura, certificaciones (como UNE EN 1143-1 para robos o UNE EN 1047-1 para fuego).
Ubicación: Un lugar discreto y difícil de acceder aumenta su eficacia.
Capacidad: Depende de lo que quieras guardar ahora y a futuro.
Facilidad de uso: Sistemas electrónicos suelen ser más cómodos, pero requieren pilas o batería de emergencia.

Consejos prácticos

  • Fija siempre la caja a una estructura sólida (pared de carga o suelo de hormigón).

  • Evita lugares obvios como el dormitorio principal o el armario.

  • Considera el peso y tamaño, para que no sea fácil de extraer.

  • Mantén la combinación o llave de respaldo en un lugar seguro.