Las vallas invisibles para perros (también llamadas cercas electrónicas o sistemas antifuga) son dispositivos que permiten delimitar un espacio para el perro sin instalar una valla física.

El perro lleva un collar receptor, y el sistema crea un límite virtual. Cuando el animal se acerca al borde del perímetro, el collar emite avisos para que aprenda a no cruzarlo.

Cómo funcionan

  1. Se define un perímetro de seguridad (cable, señal inalámbrica o GPS).

  2. El perro lleva un collar electrónico receptor.

  3. Cuando se aproxima al límite:

    • primero recibe un pitido o vibración de aviso

    • si sigue avanzando, puede emitir un estímulo estático leve.

Con algunos días de entrenamiento el perro asocia el aviso con el límite y deja de acercarse.